domingo, 1 de diciembre de 2013

¿Qué pasa en Latinoamérica?


VIDA CONTRA SAQUEO

Por Denny de León
Estudiante de Derecho. Procurador de la Comisión Pastoral Paz y Ecología (COPAE)
PLUMA INVITADA

 una iniciativa de la Diócesis de San Marcos, Guatemala

Respetar la naturaleza y los bienes que gratuitamente ofrece pareciera ser una idea muy antigua, pasada de moda, que esta fuera de la realidad. Esta macabra forma de pensar está provocando que lo recursos naturales sean vistos como mercancía de explotación, y no como elementos de vida.

Sin embargo, al adentrarse en la intimidad de las comunidades -sobre todo de pueblos indígenas- y entender la dinámica social en la que se desenvuelven, se puede comprender cómo la forma de relacionarse con la vida está estrechamente asociada con estos elementos; todo forma parte de un todo y de un complemento armonioso y divino, todo está en su debido lugar, nada es casualidad: el agua, los bosque, los ríos, las montañas son más que un entorno natural y folclórico, significan parte de la misma existencia.

Las comunidades indígenas asimilan que los bienes naturales no son eternos, por lo tanto deben ser utilizados de forma racional, adecuada y responsable, respetando el seno materno de donde provienen, en el entendido, que todo es de todos, y que nadie el dueño absoluto de los mismos. Es aquí donde se evidencian los valores y principios rectores que orientan las relaciones sociales de los pueblos indígenas. Desde la misma existencia de la humanidad la naturaleza ha sido vista como la Madre, es quien alimenta, quien insuma a sus hijos e hijas lo sustancial para vivir, de ella venimos y algún día a su seno tenemos que retornar. Este planteamiento filosófico de respetar la madre naturaleza no riñe con la búsqueda del desarrollo, de la paz y la justicia, más bien encamina su pensamiento a la búsqueda de la felicidad y la plenitud del ser humano, respetando con equilibrio las libertades individuales y colectivas.

En contraposición al respeto por la naturaleza se encuentra la ideología económico-transnacional -asociado al deseo impetuoso de acumular poder y riquezas- de explotar todo cuanto recurso se encuentre en el seno materno de territorios de pueblos indígenas.  En este sentido hay muchos ejemplos en nuestro país que bien pueden ilustrar esta actitud explotadora de las empresas, una de ellas Montana Exploradora, subsidiaria de la transnacional Canadiense Gold Corp Inc., quien dejando de observar los principios y valores de las comunidades indígenas del occidente del país se instala en territorio de pueblo Maya Mam del municipio de San Miguel Ixtahuacán a través de mina Marlín, convencidos sin duda de saquear los minerales que ahí se encuentran, y claro con la venia y toda la fuerza coercitiva del Estado de Guatemala.

La explotación de minerales preciosos en la mina Marlin, es sin duda la “gallina de los huevos de oro” para sus inversionistas, y por supuesto también para aquellos políticos corruptos enquistados en la estructura estatal. Solo en el primer semestre del presente año esta actividad minera generó en concepto de ganancias US$229 millones -Q1 mil 813 millones 54 mil 730-, de todos estos beneficios a los guatemaltecos nos queda una humillante cascarita de huevo en cuestión de regalías. Realmente estos números son una vergüenza porque es de tomar en cuenta que en la región donde opera esta minera sigue siendo población que goza de los más altos niveles de empobrecimiento, pero claro, esta mortalidad es la que menos le interesa al empresario y al gobierno. Desde que mina Marlin comienza a operar en este territorio Mam se genera toda una conflictividad social, las comunidades y familias se dividen, los pozos y nacimientos de aguas se secan, las graves consecuencias a la salud brotan a la luz pública, hombres y mujeres que exigen que se les respeten su derechos son sistemáticamente perseguidos por la institucionalidad del Estado, se criminaliza la resistencia, y lo peor de todo, la paz que abrazaba a este pueblo queda como un marco de recuerdo. Pero el cáncer continúa su marcha, ahora la intención de saqueo quiere extenderse al pueblo Maya Sipakapense donde la misma empresa anhela seguir explotando minerales sin importar las devastadoras consecuencias. 

La conflictividad social se agudiza, la invasión de empresas extractivas pareciera no tener fin, a costa de lo que sea las transnacionales ambicionan seguir expandiéndose, pero bueno, por si solas no pueden, necesitan de una plataforma jurídica y política que les permita ingresar para hacer y deshacer con los territorios otorgados. A partir de 1996, en época del gobierno de Arzú se plasma nuevamente el pensamiento colonial de despojo, se apertura la ruta “legal” que permite el ingreso de este tipo de industria, se autorizan la “trilogía de leyes de despojo territorial”: la Ley de Minería, la Ley de Electrificación Nacional, y La Ley de Hidrocarburos entran al ordenamiento jurídico nacional con la única finalidad de proveer condiciones favorables a empresarios y politiqueros para autorizar licencias sin consultar al pueblo.

La ley de Minería es sin duda una de las leyes más aberrantes que atentan contra la dignidad del ser humano, es el motor principal de explotación de minerales, nace de presiones políticas internacionales concluidas en el Consenso de Washington. Cuando se desarrolla un tour por el contenido de esta ley se puede encontrar cómo la mente del legislador y del gobierno de turno definió como objetivo fundamental abrir las puertas políticas y legales para la implantación de transnacionales en territorio Guatemalteco, dejando de observar principios y valores históricos a donde se autorizarían licencias mineras. Esta ley de forma desmedida entrega territorios a empresas extractivas sin tomar en cuenta, incluso las relaciones sociales emanadas del mismo derecho a la vida que en estos lugares se encuentran.    

Atentar contra los bienes que ofrece la madre naturaleza tiene implicaciones devastadoras para la vida de los pueblos indígenas, y claro, eso lo entienden perfectamente sus hijos e hijas quienes sin quedarse de brazos cruzados caminan respetuosamente con lealtad y fidelidad para responder objetivamente a esa inquietud transnacional de robo, saqueo y acumulación de capital. Por supuesto las comunidades indígenas tienen encarnada la vivencia del despojo territorial sistemático vivido a través de la historia. Los pueblos por medio de sus autoridades comunitarias y ancestrales, legítimamente designadas encaminan los pasos de su historia para organizarse y articularse con la única finalidad de defender de forma conjunta lo que se les quiere por  fuerza robar: Su territorio. Esta actitud trae consigo secuelas. Las más de 60 consultas comunitarias no son acciones emocionales, ni de casualidad inventadas por los pueblos, más bien emanan del seno comunitario, convirtiéndose pues en la vara colectiva de autoridad que contrarresta la posición invasora de las industrias extractivas. Defender el territorio y sus bienes debe ser por si un proyecto de vida.

 

 Mina Marlin, Guatemala

 

¿Qué pasa en Latinoamérica?

QUIEN NO ESTÁ CONMIGO, ESTÁ CONTRA MÍ…
¡Y ES UN CRIMINAL!

Por Ana Lucía Ramazzini
 Afiliada Maryknoll, Capítulo Guatemala

 
La criminalización de la protesta, la manifestación y el activismo social es una estrategia de los gobiernos o las fuerzas públicas que se ha utilizado para debilitarla, desorganizarla, paralizarla y prohibirla. 
Cualquier brote de desacuerdo tiene la reacción inmediata de ser señalado de ilegal.  Las personas que luchan por ciertas causas -que no van en la línea de los intereses dominantes- son acusadas de delincuentes y/o terroristas, justificando el hecho de perseguirlas, acosarlas, encarcelarlas y hasta asesinarlas.
A lo largo de nuestro continente:

Se criminalizan las marchas campesinas:

“¡Son invasores de tierras!” “¡Están violando el derecho a la libre locomoción!”

Se criminalizan las huelgas magisteriales:

“¡Son unos haraganes!” “¡Están violando el derecho de la niñez a la educación!”

Se criminalizan las manifestaciones a favor de los derechos humanos:

“¡Protegen delincuentes!” “¡Están violando el derecho a la seguridad!”

Se criminalizan las protestas contra las mineras y otros megaproyectos:

“¡Son terroristas! ¡Desestabilizadores!” “¡Están violando el derecho al trabajo e inversión y atentan contra el Estado de Derecho!”

Se criminalizan las acciones de resistencia de los pueblos indígenas:

“¡Son manipulados por entidades extranjeras! ¡Son agitadores de la democracia!”

“¡Están violando el derecho al desarrollo de nuestro país!”

Se criminalizan las exigencias de las organizaciones de mujeres y feministas:

“¡Provocadoras! ¡Ellas mismas son las culpables de la violencia en su contra!” “¡Están violando el derecho a la familia y atentando contra la buenas costumbres!”


Se criminalizan los movimientos estudiantiles y su defensa al derecho a la educación:

“¡Se oponen al cambio!” “¡Están violando el derecho a la profesionalización docente!”

Ejemplos de criminalización en Guatemala hay muchos. Es una estrategia que está aplicando cada vez más fuerte e intencionadamente a quienes protestan contra la extracción minera, la instalación de hidroeléctricas o defienden sus territorios.  También a las y los estudiantes que a través de un reglamento de disciplina se busca prohibir su derecho a la manifestación.

En esta articulación de fuerzas, los medios de comunicación tradicionales juegan un papel clave porque favorecen la reproducción de un discurso en donde cualquier acción de protesta es difundida como disidencia y considerada ilegal. La criminalización es la forma en que se refuncionaliza en la actualidad la frase: ”Quien no está conmigo está contra mi”- ¡y además es un delincuente/terrorista por posicionarse así!

De esta manera, combatir la pobreza, exigir mejores condiciones de salud, educación y la satisfacción digna de las necesidades básicas, defender los derechos humanos, reivindicar el respeto y cuidado responsable de la naturaleza, unir la justicia ecológica y la justicia social, es criminalizado.

Como plantea el editorial de esta edición de NTLH: En medio de un sistema que prioriza lo individual y la riqueza, el reto está en asumir la responsabilidad colectiva, interdependiente y compasiva por todo lo que vive y existe. Esto no es fácil –ni históricamente lo ha sido.  El mismo Jesús sufrió persecución y fue acusado de desestabilizador el imperio romano.  Vivió en carne propia la criminalización.


Estamos viviendo días retadores a lo largo de nuestra América. La esperanza depositada en los pilares de las y los afiliados es grande. Y seguirá demandando la articulación del trabajo en unidad, reflexión constante, oración y acciones concretas desde cada uno de los Capítulos a nivel latinoamericano.

 


Buena Nueva

GRAN CORAZÓN Y SENTIDO DEL HUMOR
MOLLIE UNA MUJER COMPROMETIDA CON LA REALIDAD
Por Rosa Beatriz de Larios, Afiliada Maryknoll Guatemala
 
 
 

 
El sábado 12 de octubre del presente año a las dos y media de la tarde en Seneca Falls, New York, Estados Unidos, se llevó a cabo la 24 Ceremonia de Juramentación en el Salón Nacional de la Fama de Mujeres norteamericanas.  Ceremonia que honra a mujeres ciudadanas estadounidenses cuyas contribuciones a las artes, deportes, negocios, educación, gobierno, humanidades, filantropías y ciencia ha sido de gran valor para el desarrollo del país en lo social, económico y cultural y ha tenido un impacto a nivel internacional.
Honrar a Mujeres en el Seneca Falls, lleva a recordar cuando en 1848 mujeres se reúnen para celebrar la Primera Convención sobre los derechos de las mujeres en Estados Unidos que da origen al feminismo estadounidense.  Oportunidad en la que publican la Declaración de Seneca Falls, denunciando las restricciones, sobre todo políticas, a las que estaban sometidas.  Ellas no podían votar, presentarse a elecciones, ocupar cargos públicos, afiliarse a organizaciones políticas, ni asistir a reuniones políticas. 
Quien visita el salón se recrea leyendo el legado de 247 mujeres de ayer y de hoy que han dejado a nivel nacional e internacional e inspira a formar a las lideresas del mañana.
En esta ceremonia se honró a 9  mujeres. Mother Mary Joseph (1882 – 1955), quien fue una de ellas, recibió el homenaje póstumo. Ella fue fundadora de la Congregación de las Sisters de Maryknoll de Santo Domingo.   Sister Janice McLaughlin, MM, actual presidenta de las Sisters de Maryknoll, recibió el homenaje en nombre de las Sisters de Maryknoll, diciendo: ¡Qué privilegio para mí representar a las Sisters de Maryknoll y estar compartiendo con estas mujeres que inspiran!  (En las siguientes página se reproduce el discurso pronunciado por Sister Janice traducido al español).
Afiliados Maryknoll reconoce, valora y celebra en Mother Mary Joseph Rogers el legado de ser pionera al fundar la primera Congregación misionera de mujeres norteamericanas católicas y visionar a misioneras sin fronteras.  Expresamos nuestra gratitud y admiración a las Sisters de Maryknoll por continuar siendo una inspiración para la Familia Maryknoll y  especialmente por su testimonio de vida que nos ha enseñado a unir la  contemplación y la acción, a ser firmes en nuestras convicciones y a asumir el liderazgo con las personas más vulnerables de esta sociedad.
 
Discurso pronunciado por Sister Janice
Traducción al español al cuidado de Sister Bernice Kita, MM
Para leer el discurso en inglés visite: http://www.mklsisters.org/blog/tag/national-womens-hall-of-fame/
Si Mother Mary Joseph Rogers hubiera estado con nosotras el día de hoy, creo que diría que no solo estamos celebrando a una persona o a la comunidad que ella fundó, sino que honramos a todas las mujeres que están tratando de que el mundo sea un mejor lugar para todas y todos; su visión era inclusiva y global.
Me alegra el que muchos miembros de la familia Rogers estén acompañándonos el día de hoy,  así como miembros de la familia extendida de Maryknoll.
El año pasado las Sisters de Maryknoll celebramos el aniversario de nuestros cien años – cien años viviendo la visión de Mother Mary Joseph, un servicio compasivo alrededor del mundo.   Al iniciar nuestro segundo siglo de misión, continuamos llegando con su corazón global sin prejuicios a todas aquellas personas que sufren.
Mary Josephine Rogers, conocida cariñosamente como Mollie, venía de una familia Irlandesa Católica de Boston que era grande y amorosa.  El Hogar de los Rogers acogía a compañeras de clase y amigos, quienes, cuando los visitaban, cantaban alrededor del piano, bailaban, jugaban y disfrutaban la buena comida y las buenas historias que se contaban alrededor de la mesa.  Mollie llevó ese espíritu familiar de compartir, divertirse y reírse a Maryknoll.
Desde los inicios de su vida, desarrolló una visión por lo internacional y un aprecio a lo diverso.  Su colección de libros y muñecas de todas partes del mundo le ayudó a ver una realidad más allá de Boston. Al ver su vida hacia atrás, comenta: “desde pequeña estaba profundamente interesada en la existencia de hermanas y hermanos “pequeños” en tierras lejanas, muy diferentes a mi etnia, color y credo”.
Este corazón abierto y capaz de abarcar a todo el mundo se hizo visible en su discurso de despedida al graduarse de West Roxbury High School en 1990.  Tomó el tema de la tolerancia y empezó con una cita de San Agustín: “En lo esencial, unidad; en lo no esencial, libertad; en todas las cosas, caridad” fueron los principios que orientaron a la congregación misionera que fundó en 1912 – la primera congregación misionera americana para mujeres religiosas.
Tenía sólo 29 años cuando tomó este gran paso en su vida.  Nueve años más tarde envió a seis Maryknoll Sisters a China.  Como pioneras dieron a conocer una forma nueva de hacer misión; iban de dos en dos a vivir por varias semanas a los hogares de las personas pobres de las poblaciones que visitaban,  compartían las mismas dificultades y forma de vida.
Se adelantó a su tiempo, aún en la forma de rezar. Se volvió a las mujeres místicas en busca de inspiración. Ofreció a las mujeres inspiraciones contemplativas.  Teresa de Ávila, una famosa contemplativa y doctora de la iglesia, llegó a ser nuestra patrona.  Mother Mary Joseph decía que teníamos que ser contemplativas en acción – combinar el trabajo y la oración – y aprender a vivir en la Presencia de Dios.
Nos enseñó a respetar otras culturas y a estar abiertas al diálogo con personas de diversas creencias.  Al educar a los nuevos miembros, les decía: “Maryknoll no va a convertir a los asiáticos o a los africanos en americanos o en habitantes del oeste… en lo que respecta a costumbres, nosotras somos las que cambiamos”.
Mother Mary Joseph tenía una comprensión de las situaciones mundiales y estaba abierta a la toma de riesgos cuando la necesidad de nuestro servicio era grande.  Entonces, no vaciló al enviar a las Sisters a situaciones peligrosas en las cuales podrían enfrentar la prisión, la deportación y  la muerte.  Así sucedió en China, Corea del Norte, Japón y Las Filipinas.  En años recientes, compartimos el mismo destino de los pobres cuando dos de nuestras Sisters fueron asesinadas en el Salvador con otras mujeres de la iglesia.  Posiblemente pueden recordar sus nombres: las Sister Ita Ford y Maura Clarke con la Sister Ursulina Dorothy Kazel y la misionera laica Jean Donovan.
 
Aunque el dolor y la pérdida eran parte de su vida tenía un espíritu alegre y nos enseñó a disfrutar de cosas sencillas – la belleza de la naturaleza y la belleza de cada persona.  Ella cotizaba “honrar el sentido del humor” como una de las cualidades que debía identificar a una Sister de Maryknoll.  Su humor y sentido de diversión eran contagiosos.  Si tuviera más tiempo, podría contarles historias maravillosas, pero mencionaré una de ellas. Más tarde en su vida decía: “Cuando era una niña pequeña soñaba ser lo suficientemente rica para poder tener una tienda de helados en mi casa”.  En vez de este sueño, introduce la costumbre de tener helados en cada casa de Maryknoll alrededor del mundo, el 15 de octubre, la fiesta de nuestra patrona, Teresa de Ávila.  Invito a ustedes a disfrutar un helado en su honor este martes, 15 de octubre.
Aunque el mundo ha cambiado drásticamente en el último siglo, el testimonio de vida de Mother Mary Joseph continúa inspirándonos a traducir sus palabras y hechos en acciones actuales.  Hoy servimos en dos docenas de países, incluyendo los Estados Unidos, donde cuidamos a los huérfanos que han perdido sus padres por el VIH,  participamos en diálogos inter religiosos, atendemos a las víctimas de tráfico humano, acompañamos a migrantes, abogamos por la protección del ambiente, ofrecemos educación para la paz en situaciones de conflicto y colaboramos sanando los traumas de las personas víctimas de la violencia.  
 
Creemos que su legado vive no solo en las mujeres que se unieron a Maryknoll pero en los miles de personas que han sido tocadas por nuestras vidas a lo largo de todos estos años.  Una graduada de uno de los Colegios de Filipinas lo resumió al escribir: “Ellas (Maryknoll Sisters) viven, si no en un hall nacional de la fama como su fundadora, entonces en los corazones, mentes y vidas de quienes ellas enseñaron y amaron.”
Damos gracias por ese legado y por el honor de que Mother Mary Joseph Rogers se uniera a otras mujeres líderes destacadas en el Salón Nacional de la Fama.



 

Buena Nueva


CAMBIEMOS NUESTRO ESTILO DE VIDA

Por Daniela Ochaíta
 Afiliada Maryknoll Junior, Capítulo Guatemala 

 
Daniela Ochaíta, Afiliada Junior, actualmente estudiante de segundo año en la carrera de Antropología y Sociología de la Universidad Del Valle, realizó un trabajo de campo con el propósito de recolectar datos para una investigación sobre educación sexual integral en el área rural de Livingston, Izabal departamento de Guatemala.  Durante ese tiempo, tuvo la oportunidad de conocer a Jennifer Véliz una joven de 15 años que vive en Livingston, Izabal y a Claudia Macz, de 19 años, de Cobán, Alta Verapaz.  Quienes respondieron a las siguientes preguntas acerca de cómo ellas se consideran responsables y compasivas ante todo lo que vive y existe en la Creación. Tanto Claudia como Jennifer buscan intencionadamente adoptar acciones a favor de la Madre Tierra.

¿En qué situaciones te das cuenta que la violencia afecta a la naturaleza y a la población de Livingston y Cobán?

J.V.: “En el lugar donde vivimos, las personas tiran basura al mar, a la playa o la queman.  No tienen consciencia que estos actos tienen consecuencias para el ambiente. La contaminación también es violencia". 

C.M.: Si reciclaran y no quemaran la basura, el humo no afectaría los pulmones de las personas y la capa de ozono no continuaría deteriorándose.  Al talar los árboles, el agua de los ríos, lagos, se están secando, así como las  fuentes que las originan. Las personas no tienen agua y los animales mueren.  Si no tenemos agua, ¿qué sentido tiene nuestra existencia?   Es urgente recatar la forma de vida de antes”.

 Sus respuestas dan a conocer que ellas tienen compasión por la Madre Tierra, no así las personas a su alrededor, que la ven  como objeto y como tal se le explota, daña, con el único propósito de ser sustento y alimento.
 

¿De qué manera colaboran en Izabal y Cobán para que las personas cuiden y se responsabilicen de la naturaleza?

J.V.: "A veces los maestros envían a los niños de las escuelas a recoger basura por el barrio en el que viven o a recoger los desperdicios que las personas tiran al mar.  A muchos no les gusta hacer esa tarea, a mí sí porque contribuyo a que el lugar se vea más alegre.  La tala de madera está afectando terriblemente porque los árboles son vida y dan oxígeno.  También hay personas que tiran basura en los terrenos baldíos porque los toman como basureros públicos.

En algunas ocasiones platicó con mis compañeros para que por lo menos coloquen la basura en su lugar.  En mi casa tenemos un bote de basura grande y con bolsas pequeñas, les enseño a los más pequeños de la casa, a separar la basura."

C.M.: Si veo que una persona tira la basura en la calle, le digo que la coloque en su lugar, a veces lo hacen, otras veces siguen su camino.  “Creo que la naturaleza tiene vida y que es parte de nosotros, por eso la cuido, somos parte de ella, no sus dueños”.


Cuenta un poco cómo era la naturaleza de Izabal y Cobán,  y  cómo es ahora.  ¿Qué se mantiene, qué ha cambiado?

J.V.: "La playa era más limpia y había más árboles.  Con la contaminación, las personas no pueden nadar tranquilamente porque no es extraño toparse con basura a la orilla del mar.  El paisaje ha cambiado, porque la mayor parte de lugares cuenta con basura tirada."

C.M.:"En Cobán todo era verde, muchos árboles y animales, se decía que en Alta Verapaz todo era verde y Cobán era como una montaña.  Pero al poblarse Cobán y con la construcción de casas, edificios, los árboles han ido desapareciendo. La comercialización ha llevado a utilizar muchos productos químicos, ya no de forma natural."


¿De qué manera todas y todos nos sentimos responsables por lo que viven hoy estas jóvenes y el futuro que a ellas y a la población les espera?  ¿Cómo asumir todas y todos que a la Tierra debemos verla como dice Leonardo Boff: “Como una Madre y a una madre no se le explota, compra o vende, sino que se le ama, cuida, respeta y reverencia”.  Solo si vemos a la Tierra como Madre los pueblos disfrutaremos de la paz y la convivencia.

 


Buena Nueva


QUEREMOS SER PARTE DE LA SOLUCIÓN, PERO…¡SERVIR A LA CREACIÓN CON AMOR!

Por Rocío Sierra, Isabel Chavarría y Paula Galán
 Afiliadas Maryknoll Junior, Capítulo Guatemala 


 
Las corresponsales de Afiliadas Junior platicaron con más de una docena de jóvenes universitarios acerca de cómo ellas y ellos se consideran responsables y compasivos ante todo lo que vive y existe en la Creación.  El artículo a continuación es la síntesis de sus respuestas.  Es interesante notar las y los jóvenes entrevistados están comprometidos en aplicar sus conocimientos de la mano con otros estudiantes y  tienen en común el considerarse corresponsables del cuidado de la naturaleza.  La diversidad de carreras que estudian no es un obstáculo para que se consideren agentes activos en la sociedad, ya que como futuros profesionales, comprenden que sus acciones repercuten en los demás. El cuidado del planeta depende de todas y todos, sin importar la profesión o  medio en el que se desenvuelven. A través de sus palabras nos expresan: ¡Somos parte de la solución!
 
Así, las y los jóvenes universitarios que fueron entrevistados, dan a conocer su preocupación sobre la contaminación y cómo todas y todos somos responsables de tomar acciones para preservar el planeta.  Asumen el compromiso de ser agentes activos en una sociedad en la que se ha descuidado el amor y respeto hacia la madre tierra.  Es un reto el modificar estructuras y hábitos más si éstos están arraigados a una cultura de consumismo y negligencia. A través de sus respuestas, las y los jóvenes evidencian la necesidad, hoy más que nunca de “Asumir la responsabilidad colectiva, interdependiente y compasiva por todo lo que vive y existe” (Leonardo Boff). Los valores humanos son un factor fundamental en el cambio que desean ver en Guatemala. Es enriquecedor e inspirador ver cómo la juventud se compromete cada día desde diferentes acciones y busca nuevas soluciones para ser parte de la transformación que tanto se necesita en el país.

 
A la siguiente pregunta: ¿Qué relación ves entre la responsabilidad que una sociedad debe asumir para que las necesidades de todas las personas sean satisfechas y se aproveche de manera responsable los recursos que la naturaleza nos ofrece, respondieron…
La población tiene que darse cuenta de lo importante e indispensable que es la naturaleza y sus recursos para el vivir bien de todos los ciudadanos ya que todos dependemos entre sí.  Aprovechar responsablemente los recursos para que las necesidades básicas de todas las personas sean satisfechas.  Con la degradación de la misma, irrumpimos en la calidad de vida de muchas personas.  Por ejemplo,  un derecho básico es tener agua potable, la mayoría de personas no gozan de él y además, al contaminar un río, lago, mar, se niega la posibilidad de tener agua limpia.   Muchas personas del área rural (que componen la mayoría del país) dependen de la agricultura para su subsistencia.  Con el cataclismo mundial que sufrimos por el cambio climático; las sequías, deslaves y alteraciones producen desastres las personas más vulnerables de la sociedad son las afectadas. 
¿De todas tus cualidades, expresa dos que pones al servicio de los demás?
Asumo un liderazgo, no me doy por vencido, me siento solidaria(o) con otros, soy empática(o), honesto(a), compasivo(a), activo(a), vivo la gratuidad…
Valores que los guían a ver la necesidad de asumir una responsabilidad colectiva interdependiente y compasiva por todo lo que vive y existe.  A ser motivados por la compasión, no por la pena, ya que la primera no los hará ser indiferentes ante las injusticias sociales, a ponerse en los zapatos de otras personas y percibir sus necesidades.  La gratitud, al ser auténtica, los animará a actuar, porque se sienten profundamente agradecidos por la calidad de vida que disfrutan y a ser misericordiosos y atentos con los demás y las generaciones futuras. 
 
Al escuchar el siguiente enunciado, qué reacciones provocan en ti?  “Asumir la responsabilidad colectiva, interdependiente y compasiva por todo lo que vive y existe.
La frase genera compromiso e iniciativa por cuidar y respetar a todos los seres de la Creación, a tomar conciencia que en el Planeta Tierra todo está relacionado y nada puede existir fuera de éste. Que cada ser tiene una forma particular de relacionarse, que no  se está solo en el mundo, existen diversos ecosistemas.  Que si asumimos nuestra responsabilidad podremos ser agentes de cambio y promover un vivir bien entre todos los ciudadanos y  a lo mejor algún día termine la contaminación y entre todos poder satisfacer nuestras necesidades.  De lo contrario, ¿qué sucederá con las generaciones futuras?  Ellas tienen el mismo derecho que nosotros a gozar de los recursos que ahora tenemos. 
 
 
A la pregunta indica tres valores que consideras la sociedad debería asumir a partir de hoy, para que entre todas y todos dignifiquemos a la naturaleza, los jóvenes respondieron…
Respeto hacia los ecosistemas que nos rodean, justicia, responsabilidad al pensar en las consecuencias que tienen las acciones que se realizan y sus repercusiones en los seres que habitan en el Planeta, gratitud, contemplación, armonía, amor, cuidado, compromiso, servicio, solidaridad.   Al expresar estos valores, los jóvenes demuestran que ven a la Tierra como sujeto de dignidad, portadora de derechos, con vida, que sienten misericordia por ella.  No la ven como objeto, ni se ven a sí mismos como dueños absolutos.  Comparten la importancia de mantener un equilibrio amigable con todo lo creado, para que todos los seres disfruten de una vida de calidad.
 
María del Rosario y Mynor Alberto, dos de los jóvenes entrevistados